
la compañía de Elon Musk anunció que comenzará la producción a gran escala de sus implantes cerebrales en 2026. Tras superar la fase de pruebas, la empresa apunta a fabricar más dispositivos y a automatizar gran parte del proceso quirúrgico, con la intención de ampliar su uso en pacientes con lesiones neurológicas severas.

Esta tecnología ya ha permitido que pacientes con parálisis controlen pantallas, escriban mensajes y manejen dispositivos usando solo su mente. Ahora, el foco está en escalar estos avances y convertirlos en una solución real para más personas con daños neurológicos severos. Neuralink apuesta por llevar esta tecnología del laboratorio a la práctica clínica cotidiana.





