Aunque se trata de un estudio basado en la mortalidad de las mujeres Españolas, los resultados no tienen nada que ver con la nacionalidad.
A partir de los 50 años el 50 por ciento de las mujeres padece hipertensión y, una de cada tres, diabetes y trastornos de metabolismo de los hidratos de carbono o colesterol elevado. Y es que, la actividad estrógena preserva la función endotelial de las arterias, disminuye el colesterol y reduce la viscosidad de la sangre, minimizando el riesgo de trombosis. De las 64.722 muertes anuales por enfermedades cardiovasculares en mujeres, el 99 por ciento se producen en aquellas que superan la cincuentena.
Las razones son múltiples:
- A partir de la menopausia se produce menos cantidad de estrógeno, una hormona que ejerce un efecto protector ya que preserva la función de las arterias y disminuye el colesterol.
- Las mujeres suelen tener más edad que los hombres cuando padecen enfermedades cardiovasculares, lo que complica su recuperación.
- Hasta hace pocos años los síntomas de enfermedad cardiovascular en las mujeres, que son distintos a los de los hombres, no estaban bien caracterizados, por lo que muchas veces ellas no reciben un tratamiento adecuado.







