Una investigación científica desarrollada por el Laboratorio de Envejecimiento Conductual de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) y publicada en la revista Endocrinology ha demostrado que la extirpación quirúrgica aislada del útero (histerectomía) provoca afectaciones medibles en la memoria de trabajo espacial en modelos de roedores. El estudio, liderado por la Dra. Heather Bimonte-Nelson, aporta evidencia experimental sobre la existencia de un eje neuroendocrino funcional que comunica de forma directa al útero, los ovarios y el cerebro, desafiando la concepción clásica de que el útero no gestante carece de funciones reguladoras del sistema nervioso central.

Para evaluar el impacto de la intervención, los investigadores dividieron a las ratas hembra en cuatro grupos experimentales: histerectomía aislada, ooforectomía aislada (extirpación de ovarios), histerectomía combinada con ooforectomía, y un grupo de control con cirugía simulada (sham). Dos meses después de los procedimientos, los sujetos fueron sometidos a pruebas cognitivas en el laberinto acuático de Morris de alta demanda espacial. Los resultados demostraron de manera consistente que el grupo al que se le extirpó únicamente el útero —manteniendo los ovarios intactos— presentó un rendimiento cognitivo significativamente inferior en la retención de información espacial a corto plazo en comparación con los demás grupos, incluidos aquellos a los que se les habían retirado ambos órganos.
El mecanismo biológico subyacente indica que la interrupción física del útero altera el perfil hormonal del organismo. Aunque los ovarios permanezcan en su lugar, la remoción del tejido uterino corta las vías nerviosas autonómicas y modifica el flujo sanguíneo hacia el sistema ovárico, lo que desestabiliza la secreción de hormonas esteroideas. Esta alteración endocrina periférica repercute en la corteza entorrinal y el hipocampo, regiones cerebrales críticas para la consolidación de la memoria y la navegación. Los autores del estudio señalan que, si bien se requieren investigaciones clínicas adicionales para cuantificar este impacto exacto en la neurobiología de pacientes humanas sometidas a histerectomías, estos hallazgos preclínicos evidencian la necesidad de reevaluar las implicaciones cognitivas a largo plazo de los procedimientos quirúrgicos ginecológicos.






